Una gran acogida y la sensación de haber estado en un Festival de los grandes fue lo que me traje a Chile. Sin duda de los mejores viajes de trabajo de mi vida.
Sólo me faltó escribir algo de la cubana “Personal Belongings”, que fue la última antes de venirme. Buena pelÃcula, aire fresco para el cine cubano.
Del edificio a la oficina, de la oficina al Transantiago, del Transantiago a la farmacia, de la farmacia a la teleserie, de la teleserie a la cama. Ese es el proyecto diseñado para Macul.
El hecho es que en Macul están construyendo edificios de un promedio de quince pisos en calles residenciales, no principales, que dibujan un escenario urbano absurdo si nos fijamos en el notable contraste entre las casas y sus vecinos gigantes. Todo esto en fase oruga, con publicidad invitando a vivir un nuevo estilo de vida, tranquilo, relajado, que suena a paradoja, a loop sin sentido si pensamos que lo que se intenta vender es el pasado y no el futuro del barrio.
Un ejemplo más de la reactividad de Chile frente a sus temas, la falta de proactividad y prospectiva para pensar un futuro en comunidad. Estos edificios no son más que una prueba de la pauperización de los espacios públicos en este paÃs, y por ende, la laxitud de pensamiento de quienes toman decisiones y entregan los permisos a estas inmobiliarias sin escrúpulos y espÃritu bananero.
No me gustó la cobertura de la televisión cuando el sistema fue lanzado. Me pareció demasiado denunciante, opinante y milenarista. Como si el caos total fuera a apoderarse de la ciudad, en circunstancias que el cambio cultural en esto es clave. Es decir, depende en gran parte de todos los habitantes de la ciudad. Hubiera esperado una televisión informativa, que orientara a los santiaguinos de los diversos aspectos del nuevo sistema, y que no se enfocara sólo en los desentendidos, pánicos y pormenores logÃsticos del cambio.
Tengo la esperanza de que esta vez el paÃs no se autoboicotee y podamos por fin acceder a un sistema de movilización de estándar mundial, que funciona con dinero electrónico, puntualidad y eficiencia. Y que la pesadilla de las alcancÃas con ruedas, las carreras de verdaderos muros de fierro y el ruido ensordecedor quede en el olvido.